ASERTIVIDAD EN ADOLESCENTES

Asertividad en adolescentes

ASERTIVIDAD EN ADOLESCENTES

ASERTIVIDAD EN ADOLESCENTES. ¿POR QUÉ NO SOY ASERTIVO?

La mayoría de los adolescentes nunca han escuchado la palabra asertividad o únicamente les suena haberlo oído. Y es que el mundo de las habilidades sociales y en particular la asertividad está cada vez más a la orden del día.

La asertividad es la capacidad de autoafirmar los propios derechos, sin dejarse manipular y sin manipular a los demás, buscando el respeto y cariño por uno mismo y por los demás. Aquí viene la problemática de muchos adolescentes, hay una carencia de habilidades sociales en las que no saben responder correctamente o se afrontan de una manera inadecuada a determinadas situaciones, originándose problemas de carácter intrapersonal (como puede ser ansiedad, estrés o culpabilidad) e interpersonal (discusiones con iguales, profesores, padres…).

Los adolescentes con problemas de habilidades sociales suelen mostrar conductas pasivas o agresivas. Por supuesto, nadie es únicamente agresivo, ni sumiso ni siquiera asertivo. Las personas tenemos tendencias más o menos acentuadas hacia algunas de estas conductas, aunque las mostraremos en ciertas situaciones que nos causan dificultades, mientras que en otras podemos reaccionar de forma completamente diferente.

Asertividad en adolescentes

¿Por qué muchos adolescentes no son asertivos?

  • La conducta asertiva o las habilidades para ser asertivo se aprenden. Son hábitos de conducta, igual como puede ser un hábito fumar o salir a correr. La conducta asertiva se va aprendiendo por imitación o refuerzo, por lo que puede que no se haya transmitido esta conducta como modelo de comportamiento.
  • La ansiedad en muchas ocasiones no permite al adolescente comportarse de manera asertiva, aún conociendo la conducta apropiada. Por ejemplo, un adolescente en una clase nueva puede haberse sentido muy diferente y externo al grupo en el que se ve obligado a estar que a partir de ese momento sus respuestas asertivas decrecen.
  • El adolescente no conoce o rechaza sus derechos. Existen una serie de suposiciones tradicionales que si son recibidas de forma autoritaria e insistente pueden dañar al adolescente haciéndole sentir inferior a los demás y sin capacidad de cambiar. Los adolescentes deben conocer los derechos asertivos que todos poseemos pero que muchas veces se olvidan a costa de nuestra autoestima.
  • El adolescente tiene unos pensamientos irracionales que le impiden actuar de forma asertiva. Pensar por ejemplo “es horrible que las cosas no salgan como a mí me gustaría que saliesen” o “es necesario caerle bien a todo el mundo” son creencias irracionales que muchos adolescentes pueden tener tan arraigadas que no se plantean como actuar en cada situación. Esto les lleva a realizar conductas asertivas o agresivas y a evitar ser asertivos.