¿EXISTE LA DEPRESIÓN INFANTIL?

DEPRESION-INVESTE-PSICO

¿EXISTE LA DEPRESIÓN INFANTIL?

Profesionales de la Psicología han dado diferentes respuestas a esta pregunta a lo largo de los años. Antes de los años 90 no se tenía muy claro la existencia de la depresión en la infancia, pero actualmente esto ha cambiado. La evidencia acumulada de muchas investigaciones y estudios sobre la depresión infantil en los últimos años afirma de la existencia de trastornos afectivos infantiles. Entre un 1 y 3% de los niños sufre una depresión, siendo más frecuente en preadolescentes.

La depresión infantil es un cambio persistente en la conducta de un niño que consiste principalmente en  un descenso de su capacidad de disfrutar de los acontecimientos, de comunicar con los demás y rendir escolarmente, y que se acompaña de acciones de protesta plural. Los desencadenantes pueden ser varios pero lo más común en la primera infancia es el contexto familiar, donde el niño pasa la mayor parte del tiempo. Unos años más adelante, el colegio tiene mayor peso como principal desencadenante y ya en los jóvenes son las relaciones con los demás chicos y chicas de su edad, la pandilla de amigos o el sexo opuesto.

La depresión infantil es la misma que la depresión en la edad adulta. La única diferencia es que en niños se manifiesta de una forma distinta a la de los adultos, ya que los niños son inmaduros en el lenguaje y no saben expresar la tristeza del mismo modo que los adultos. Así, la sintomatología difiere un poco dependiendo de la etapa evolutiva.

 

SÍNTOMAS DE LOS NIÑOS CON DEPRESIÓN INFANTIL 

  • Los síntomas de la depresión infantil tienen carácter evolutivo, es decir, dependiendo de la edad del niño, suelen manifestar una determinada sintomatología. Además hay que remarcar que no es nada fácil detectarla. Los cambios biológicos, psicológicos y sociales que van ocurriendo con la edad explican que hayan ligeras variaciones entre depresiones de un niño y de un adolescente.
  • De 3 a 6 años: cambio de conducta repentino o brusco, con muchas rabietas, irritabilidad, llanto, disminución de  jugar solo y con amigos y menos actividad física (moverse, trepar, correr) de lo habitual. Además también se observan pesadillas y/o terrores nocturnos, problemas en la comida y no se produce la ganancia de peso correspondiente para su edad.
  • De 6 a 12 años: aparecen los problemas de conducta (continuas contestaciones, conducta destructiva…), problemas en el rendimiento escolar, problemas atencionales, aburrimiento constante y mucho tristeza, baja autoestima y sentimiento de culpa.
  • De 13 a 18 años: disgusto por la imagen corporal propia, autodesprecio, baja autoestima. Presentan mucha irritabilidad, pasotismo, ira, rebeldía, insomnio, falta de energía… En la adolescencia tanto los síntomas cognitivos como los afectivos son interiorizados y tienen mayor intensidad. Y aparecen también ideas o intentos de suicidio, ideas catastróficas y mucha indecisión.

Depresión infantil-InvestePsicólogos

Por lo tanto, es muy importante que los padres se den cuenta de los cambios de conducta en sus hijos y se pongan en contacto con un especialista para evaluar si se trata de una depresión infantil o presenta otra problemática. Pues, la variabilidad sintomatológica que se da en la depresión infantil indica que en muchas ocasiones puede haber comorbilidad, es decir, puede haber tantos síntomas diferentes porque pueden estar presentes diversos cuadros psicopatológicos a la vez. Así, en el 55% de los niños coexisten 2 o más perturbaciones unidas a la depresión infantil. La ansiedad con diferencia es quizás la perturbación que con más frecuencia aparece ligada a la depresión, ya que el 75% de los niños presenta conjuntamente depresión y ansiedad. Lo extraordinario es encontrar una depresión infantil pura.

En Investe Psicólogos realizamos evaluaciones e intervenciones psicológicas de la depresión infantil con terapias cognitivo-conductuales. La terapia de conducta y la cognitiva comparten el objetivo de modificar
los sentimientos, los comportamientos y los pensamientos característicos de la depresión infantil. Pero el énfasis lo ponen en
aspectos distintos. Por un lado, desde el enfoque conductual, se trabaja con los niños el desarrollo y fortalecimiento de las conductas positivas y, la intensificación de las actividades agradables. Y por otro lado, la terapia cognitiva consiste en erradicar los pensamientos automáticos. Así, conseguimos dotar al niño de muchas herramientas y trucos con el fin de que desaparezca la sintomatología y que desarrolle ciertas habilidades para un mayor bienestar emocional y psicológico.