MIEDOS INFANTILES. ¿POR QUÉ TIENEN MIEDO LOS NIÑOS?

Miedos infantiles

MIEDOS INFANTILES. ¿POR QUÉ TIENEN MIEDO LOS NIÑOS?

Los miedos infantiles son una manifestación emocional muy frecuente, sobre todo en la infancia, ante situaciones y experiencias nuevas. Es una respuesta innata de nuestra mente, forma parte de nuestro ADN emocional. Lo sufren todos los seres humanos ante una sensación que se nos presenta como desagradable o ante la percepción de cualquier peligro. El miedo de algún modo es beneficioso, ya que nos hace reaccionar ante el peligro, ante cualquier amenaza y nos pone en alerta. A pesar del trastorno emocional que produce, se puede decir que es algo natural y necesario en el proceso madurativo del niño. Así, puede crear distintos tipos de trastornos:

Emocionales: ansiedad, estrés, inseguridad, insomnio…

Conductuales: rabietas, rebeldía, malos hábitos…

Fisiológicos: dolores de estómago, vértigo…

Miedos infantiles

¿POR QUÉ TIENEN MIEDO LOS NIÑOS?

Todos los niños en algún momento de su vida tienen miedo. Los terrores nocturnos aparecen un poco antes de los 7 años donde la imaginación les juega malas pasadas ya que su pensamiento no es muy realista. Así, su imaginación está disparada, su mente se llena de todo tipo de monstruos ya sean reales o imaginarios. El aprendizaje que tienen a estas edades consiste de datos que reciben del exterior pero que ellos no acaban de cohesionar, los niños sienten y perciben cosas pero no acaban de ligarlas. Como tienen la imaginación muy desarrollada y reciben mucha información continuamente de dibujos, comics, películas…pueden pensar cosas como “Si voy al baño ahora puede que me esté esperando un monstruo para hacerme algo malo”. Esto ocurre porque lo mezclan todo, ya que todavía no son capaces de distinguir estímulos, no tienen un pensamiento concreto.

A esta edad, es muy común en la mayoría de niños y niñas que tengan miedo a la oscuridad porque no desconectan su imaginación, y esos monstruos, fantasmas y ladrones aparecen en sus casas. Incluso, los objetos cotidianos que durante el día pueden formar parte de sus juegos, se transforman en sombras tenebrosas originándoles temor, angustia y malestar ya que para el niño es muy real y la idea de tener una amenaza así en su propio cuarto puede llegar a ser tremendamente angustiosa.

Todo esto ocurre porque todavía en estas edades son incapaces de diferenciar entre lo real y lo irreal; no saben distinguir entre un miedo tangible y un miedo completamente irracional. Estas situaciones de miedo pueden alargarse hasta los nueve o diez años, pero de esta edad en adelante, si permanecen en los niños estos tipos de miedos, es aconsejable que se traten por especialistas. A medida que los niños crecen, también lo hace su imaginación y su capacidad para visualizar posibles amenazas, es durante la noche cuando se sienten más vulnerables y las soluciones que encuentran los niños a este problema es la búsqueda de la protección de sus padres, donde se sienten seguros y el miedo disminuye. Por lo tanto, es un problema que los niños a partir de los 8 años busquen continuamente la protección de sus padres por la angustia que les ocasionan sus miedos. En Investe Psicólogos se han tratado con éxito muchos niños mayores de 8 años con miedos a la oscuridad, a ir solos por dentro de casa, a ir solos al colegio, miedo a los animales y a los monstruos. Nuestro tratamiento psicológico persigue entrenar a los niños en habilidades de afrontamiento del miedo, dándoles seguridad y confianza en sí mismos.