TRASTORNO NEGATIVISTA DESAFIANTE EN NIÑOS Y ADOLESCENTES.

Trastorno Negativista Desafiante

TRASTORNO NEGATIVISTA DESAFIANTE EN NIÑOS Y ADOLESCENTES.

El trastorno negativista desafiante consiste en un patrón de conductas  hostiles, desafiantes y negativistas por parte del niño o del adolescente dirigidas en la mayoría de las ocasiones hacia sus figuras de autoridad, es decir, hacia sus padres, cuidadores principales o abuelos; dándose antes de los 8 años y no más tarde de la adolescencia.  Los niños con trastorno negativista desafiante son desobedientes, irritables, vengativos y muy difíciles, aunque no son extremadamente agresivos ni suelen violar realmente los derechos de los demás, como ocurre por ejemplo en el Trastorno disocialSe caracterizan principalmente por tener muchas rabietas, mostrar desobediencia y enfados diarios, discutiendo con los adultos cuando algo no les parece bien o no es de su agrado y cuando no quieren cumplir órdenes.

 Muchos niños en edad preescolar y jóvenes en plena adolescencia han tenido conductas desafiantes en algunas situaciones concretas o en algunos periodos cortos de tiempo, pero el trastorno negativista desafiante se diagnostica  solo si esta conducta persiste durante un periodo de 6 meses o más y si es lo bastante grave como para afectar al desarrollo académico, familiar, personal y social. Este trastorno es más frecuente que aparezca en niños con un  temperamento difícil debido a que les resulta más difícil controlar sus emociones y además muestran una baja tolerancia a la frustración.

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SÍNTOMAS DEL TRASTORNO NEGATIVISTA DESAFIANTE

  • Desafían las reglas de los adultos,  negándose a cumplir la normas establecidas tanto en casa como en el colegio.
  • Enfados continuos por todo, mostrando rabietas de todo tipo en los más pequeños y estallidos de ira en los adolescentes. Esto se debe a la dificultad que muestran para controlar sus emociones.
  • Discuten continuamente con los adultos. Suelen ser muy provocadores y no tienen nada de paciencia.
  • Culpan a los demás de sus propios errores. Suelen pensar que ellos siempre tienen la razón en todo y quieren salirse siempre con la suya.
  • Molestan deliberadamente a las personas que les rodean aunque no tengan nada en contra de ellas.
  • Presentan arranques de genio fáciles y frecuentes.
  • Son mentirosos y rencorosos.
  • Se irritan con facilidad y suelen estar resentidos con todo lo que les rodea.
  • Suelen tener problemas académicos y en ocasiones absentismo escolar.
  • Carecen de habilidades sociales, no queriendo trabajar en actividades regladas o de equipo, discutiendo con la autoridad y provocando a los iguales.