ADOLESCENTES ENGANCHADOS A LA MARIHUANA.

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ADOLESCENTES ENGANCHADOS A LA MARIHUANA.

Señales de consumo y principales consecuencias.

Los adolescentes enganchados a la marihuana suelen fumar varias veces a la semana o incluso todos los días. Uno de cada cuatro jóvenes de entre 12 y 24 años admite haber fumado porros durante el último año. Y es que la marihuana se ha convertido para los adolescentes en algo casi inofensivo, la mayoría creen que controlan el hábito y que son capaces de dejarlo en cualquier momento, y la realidad es que en general no les es posible hacerlo. 

Los jóvenes que fuman marihuana pueden perder el control de su uso y volverse adictos (lo mismo ocurren con el alcohol, la nicotina y otras drogas ilícitas). Así,  cuanto más joven sea el chico o chica al iniciar el consumo de marihuana, mayor será la probabilidad de que se haga adicta.

Reconocer las señales que indican que tu hijo puede estar enganchado a la marihuana

Será  el primer paso para obtener la ayuda que necesita su hijo. Algunas de las señales que muestran los adolescentes que consumen cannabis son:

  • Pobre desempeño escolar: empieza a disminuir las notas académicas, llega tarde a clase o falta a clase.
  • Dejan de hacer deporte.
  • Están más irritables.
  • Pasa menos tiempo con la familia, suelen aislarse o pasar más tiempo fuera de casa.
  • Pierden el interés por los hobbies que antes estaban interesados.
  • Llegan a casa con ojos rojos, olor a tabaco o marihuana, se van directos a su cuarto para que los padres no se den cuenta de su estado físico.
  • Suelen crear conflictos en casa que antes no sucedían.

 

  • Principales consecuencias de estar enganchados a la marihuana

  • Se crea adicción: Un 12% de los consumidores de cannabis se hacen dependientes y son los jóvenes quienes más riesgos corren de acabar enganchados y es que  un 16,5% de quienes empiezan a tomarlo durante la adolescencia desarrollan una adicción. La adicción a la marihuana está vinculada con un síndrome de abstinencia leve. Las personas que fuman marihuana casi diariamente suelen  sentir irritabilidad, dificultades al dormir, problemas con su temperamento, falta de apetito y  molestias físicas que se presentan más agudamente entre la primera y la segunda semana después de haber dejado de usar marihuana.
  • Se producen cambios de carácter: El consumo frecuente de marihuana provoca cambios de carácter, principalmente en adolescentes, y surgen problemas en la convivencia familiar y en el ámbito educativo. Los jóvenes se aíslan en casa, se vuelven más irritables, más ansiosos e, incluso, pueden ponerse agresivos con sus propios padres, faltan el respeto a los profesores y pierden en control en el aula.
  • En muchas ocasiones desarrollan el Síndrome amotivacional: este Sindrome se caracteriza por la apatía, poco interés y falta de ganas de los adolescentes en relacionarse con sus iguales y familiares, no muestran interés por nada tanto educativo como lúdico, pasan de todo.
  • Trastorno en el conocimiento: El consumo  prolongado de marihuana en menores de 18 años, con un sistema nervioso aún en desarrollo, suele tener graves consecuencias sobre la salud mental, porque afecta directamente a la cognición, que es la capacidad del ser humano para conocer a través de los órganos de percepción. Esta droga produce un efecto inmediato en la memoria, la atención y el rendimiento.  En los adolescentes, el cerebro está todavía en formación y no ha llegado a desarrollarse del todo, por lo que los efectos son mucho más indeseables que en personas adultas.

 

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  • Mayor riesgo al conducir: Adolescentes que conducen moto, bicicleta o patín eléctrico después de haber consumido marihuana puede tener muy malas consecuencias ya que aumenta el tiempo de reacción por lo que les cuesta mucho más reaccionar ante cualquier estímulo inesperado. Fumar marihuana altera la percepción del entorno y provoca somnolencia. Con todo esto, la conducción en los adolescentes se vuelve más peligrosa.
  • Afecta a la salud sexual: se reduce la cantidad y calidad del esperma. El cannabis se asocia a menor volumen seminal en el hombre. Por otro lado, los adolescentes que fuman marihuana son más propensos a asumir riesgos sexuales y a tener relaciones sexuales no deseadas o sin protección.
  • Favorece la aparición de Psicosis: los adolescentes que consumen diario de marihuana y sobre todo, los que tienen algún familiar con trastornos de este tipo, esta droga duplica el riesgo de desarrollar enfermedades mentales en personas vulnerables. Así,  entre el 55% y el 65% que ingresan en hospitales con un cuadro psicótico son consumidores de cannabis. Los síntomas principales son ansiedad elevada, delirios de persecución o paranoides, ideas de suicidio, desorientación en el tiempo y en el espacio, paranoia y mucho pánico.
  • Se puede desarrollar una Esquizofrenia: consumir de forma prolongada  marihuana favorece el inicio precoz de la esquizofrenia, que es la forma más grave de pérdida de contacto con la realidad. Los menores de 18 años son quienes más posibilidades tienen de desarrollarla. Los efectos dependen de la dosis, pero fumar habitualmente ya es un factor de riesgo incluso en pequeñas cantidades.
  • Gran riesgo de problemas y enfermedades físicas: los adolescentes que fuman mucho, con los años padecen problemas respiratorios como tos crónica,  irritación bronquial y pulmonar, bronquitis obstructiva, reducción de la capacidad pulmonar y tendrá mayor riesgo de cáncer de pulmón en un futuro.