Altas Capacidades Intelectuales.

Las “altas capacidades intelectuales” no están consensuadas  entre todos los profesionales ya que hay diferentes teorías y explicaciones que han ido variando a lo largo del tiempo.

Hablamos de  altas capacidades  cuando nos referimos a un niño o niña que tiene capacidades potenciales en una o varias áreas.

Una de las teorías más aceptadas en la actualidad es la Teoría de los tres anillos de Renzulli que define al niño con altas capacidades como aquel que posee tres rasgos fundamentales relacionados:

  • Una capacidad intelectual superior a la media, tanto en habilidades generales como específicas, que se manifiesta, entre otros aspectos, en una capacidad para aprender superior a la del resto de los niños de su edad.
  • Una alta dedicación a la tarea, es decir, perseverancia, confianza en sí mismo, compromiso con la tarea, afán de logro, etc. Si el niño no está motivado, este aspecto puede no ser detectado en la escuela, pudiendo manifestar incluso actitudes negativas hacia el aprendizaje escolar.
  • Una alta creatividad, la capacidad para responder con originalidad de pensamiento, flexibilidad y fluidez. Además de estos rasgos, es necesario tener en cuenta las experiencias que tenga el menor y los procesos de socialización tanto en la familia como con los amigos y en el centro educativo.
Altas Capacidades Intelectuales
Altas Capacidades Intelectuales

Consejos para padres y madres de niños con altas capacidades

El papel de familia en el desarrollo de las potencialidades de un niño o niña con altas capacidades intelectuales  es fundamental y será clave para su desarrollo integral.

Es fundamental ser conscientes de ello y ver qué podemos hacer como padres y madres para responder a las necesidades del menor.

La poca información que padres y madres podamos tener sobre el tema puede llevarnos a ideas erróneas, expectativas desajustadas o a una excesiva preocupación o confusión.

Como observamos en consulta en muchas ocasiones delante de estos casos, los padres tienen reacciones que pueden ir desde el orgullo de que nuestro hijo o hija tenga altas capacidades al temor y miedo de no estar suficientemente preparados para responder a sus necesidades.

Vamos a hablar de algunos consejos y pautas a tener en cuenta en nuestra labor educativa con nuestro hijo o hija con altas capacidades intelectuales:

1. Ejercer nuestro papel afectivo, educador y socializador

  • Es importante que le ofrezcamos un entorno de amor incondicional y afecto positivo, como al resto de los hijos; por encima de todo, no olvidar que es un niño.
  • No tratarle de formal diferencial y especial con respecto a los hermanos, evitando que se considere superior a ellos.
  • Aceptarle como es, con sus fortalezas y dificultades, respetando sus características y respondiendo a sus necesidades evolutivas.
  • Establecer una comunicación abierta con nuestro hijo, escuchándole, respondiendo en la medida que podamos u orientarle a buscar respuestas a sus inquietudes.
  • Ajustar nuestras expectativas y exigencias a las capacidades reales de nuestro hijo. Estimularle pero, a su vez, evitar presionarle demasiado, exigirle que destaque en todo y saturarle con múltiples actividades.
  • Ejercer nuestra autoridad de la misma forma que con los demás hijos, es decir, estableciendo unos límites, normas y pautas adecuados a su edad, y haciendo que se cumplan.
  • Fomentar su autoestima y una imagen positiva de sí mismo, evitando cualquier tipo de etiqueta (“superdotado”, “genio”, etc.) que pueda conllevar presión, prejuicios o expectativas no realistas o, por el contrario, que se sienta superior

2. Promover su desarrollo integral

  • Fomentar su autonomía, para que sea capaz de elegir las actividades que quiera hacer, planificar su tiempo, resolver sus propios problemas, buscar respuestas a sus inquietudes, promover la toma de decisiones responsable, etc.
  • Potenciar su desarrollo integral equilibrado, es decir, en todas las áreas, afectiva, emocional, social, física, etc. Fomentar su desarrollo social, facilitando las relaciones sociales con otros niños de su edad. Es importante que estas actividades respondan a sus intereses y le permitan tener tiempo libre. De esta forma, le ayudamos a desarrollar sentimientos de pertenencia y vínculos de amistad, evitando posibles situaciones de aislamiento.
  • Evitar que desarrolle un sentido de la perfección y autoexigencia tan alto que se convierta en disfuncional. Podemos enseñarle a valorar el esfuerzo, marcarse metas realistas, a tener satisfacción por el trabajo bien realizado aunque no esté perfecto, a aceptar sus errores y aprender de ellos, a usar la crítica constructiva, a asumir riesgos, a tolerar la frustración y la ambigüedad y a superar el miedo al fracaso.
  • Promover su desarrollo emocional, es decir, enseñarle a expresar sus sentimientos positivos y negativos, a conocerse a sí mismo, con sus cualidades y dificultades.

3º Estimular sus capacidades

  • Potenciar y estimular el desarrollo de las potencialidades de nuestro hijo/a  para que las desarrolle al máximo, tanto en aquellas en las que destaca como en las que son similares a los demás.
  • Potenciar sus intereses personales, participando y compartiéndolos.
  • Favorecer las actividades y juegos que estimulen la imaginación, la exploración, la curiosidad e inquietud por aprender.
  • Estimular un ambiente familiar que ofrezca oportunidades para su enriquecimiento intelectual y cultural, por ejemplo: fomentar la lectura, visitar exposiciones, museos, ir a cursos o talleres, conciertos, etc.
  • Escuchar con paciencia, flexibilidad y respeto su inquietud y curiosidad, manifestadas a través de numerosas preguntas. Apoyarle y canalizar estas preguntas hacia su propia búsqueda de respuestas.
  • Promover el uso de las nuevas tecnologías como fuente de aprendizaje, de búsqueda de información, investigación, creación, etc.
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