Cómo identificar emociones

Las emociones son reacciones que experimentamos ante ciertas situaciones y que simplemente nos aportan información de cómo nos afecta lo que ocurre en nuestro entorno.

Hay que entender que las emociones no son positivas o negativas ni tampoco son ni malas ni buenas.

Llevar a cabo esta clasificación es un error muy común, porque tendemos a categorizar de emociones negativas a aquellas emociones que no nos gustan, que nos hacen sentirnos mal o que pensamos que nos hacen daño. Como pueden ser la tristeza, la ira, la rabia… A nadie le gusta sentirse de esta forma, pero muchas veces es necesario.

Si las emociones no son ni positivas ni negativas ¿qué son?

Existen muchas otras formas de clasificarlas. Con respecto a cómo vivimos las emociones, se pueden clasificar como agradables y desagradables.

Aquellas emociones agradables son las que nos provocan sensaciones de bienestar, como podrían ser la alegría, la ternura, la tranquilidad, etc. Las desagradables son aquellas que nos resultan más molestas, como la tristeza, el enfado, la culpa…

Emociones primarias y secundarias

Las emociones primarias surgen con rapidez y se van con la misma rapidez, mientras que las secundarias pueden perdurar más en el tiempo. Las primarias surgen a raíz de un estímulo concreto.

Por su parte, las emociones secundarias, suelen producirse debido a determinados pensamientos que tenemos cada persona y siempre están formadas por la suma de varias emociones primarias. Por ejemplo, la vergüenza es la suma de culpa y miedo.

Las secundarias son más pesadas y muchas veces pueden estar unidas a pensamientos irracionales.

Entre las emociones primarias encontramos: la tristeza, la felicidad, la sorpresa, el asco, el miedo y el enfado.

Entre las secundarias encontramos algunas como: vergüenza, culpa, satisfacción, desprecio, orgullo, impotencia, frustración.

¿Para qué me sirve sentir emociones?

Las emociones son como una alarma que tenemos en nuestro interior que nos indica que estamos haciendo algo bien y podemos continuar haciéndolo así. O, por el contrario, lo que estamos haciendo no nos está funcionando. Un buen ejemplo de esto es la ansiedad.

Es importante saber que no podemos acabar con esta emoción, pero sí podemos aprender a manejarla.

 La ansiedad es adaptativa ya que te avisa de que hay algo en tu vida que no está bien, que es preciso cambiar porque no está funcionando. La ansiedad tiene una utilidad y una función.

 Cuando una emoción adaptativa se convierte en desadaptativa es necesario que la externalicemos, tenemos que sacarla para fuera porque si no se enquista porque quiere ser escuchada. Cuando no le hacemos caso el metabolismo acaba somatizando esa emoción, y puede somatizar en forma de problemas de estómago, de sueño, dolor de cabeza, etc…

Existen multitud de emociones y las estamos experimentando constantemente en nuestro día a día. Lo que ocurre es que muchas veces no estamos siendo conscientes de los que nos pasa y otras muchas, no sabemos ponerle nombre.

La rueda de las emociones

Por ello, existe una rueda de las emociones que se divide en seis quesitos. Parte de las seis emociones básicas; alegría, tristeza, ira, miedo, asco y sorpresa, y de ahí te saca otras muchas emociones para que nunca te quedes sin una palabra para describir cómo te sientes.

Algo que siempre debemos tener en cuenta es que las emociones son transitorias, igual que vienen se van. Se pueden asemejar a una campana de Gauss.

La emoción comienza a subir y llega un punto en el que para, el punto máximo de la emoción. Y no se queda ahí indefinidamente, sino que poco a poco empieza a bajar la intensidad de la emoción.

No olvides que la clave de las emociones es aceptarlas, saber que están ahí y que te acompañan, pero no te limitan.

Rueda de las emociones

Si te sientes identificado con algunos de este comportamiento significa que necesitas trabajar la manera en que manejas las emociones y también los pensamientos que afectan a tú estado físico y psicológico. Es imprescindible desmentir todas estas creencias y valorarte a ti mismo.

El equipo de INVESTE dispone de  profesionales para el tratamiento de este tipo de problemáticas. No dudes en ponerte en contacto con nosotros si te sientes identificado o tienes un familiar o conocido con este problema.  

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