Cómo terminar con la procastinación.

¿Te encuentras tú en la categoría de los que postergan todo? Si eres como la mayoría de la gente, la respuesta es sí.

Pero es muy posible también que preferirías no vivir con la ansiedad que produce el procastinación de las cosas. Puede que te des cuenta de que estás postergando muchas cosas que quieres hacer, y sin embargo por algún motivo, simplemente sigues suspendiendo la acción.

Por ejemplo, la procastinación nos hace posponer esa tarea de casa como puede ser arreglar la ropa de esa silla de nuestra habitación, que día a día se va creando un montón mas grande de ropa. Dejamos pasar esa tarea, sabemos que lo tenemos que hacer pero uff.. nos da mucha pereza, se nos hace difícil dedicar o encontrar un tiempo para ello.

Este asunto de las dilaciones es una de las facetas más preocupante de la vida.

Si te cuentas entre los casos graves de los que padecen este mal, seguro que no pasa un día sin que te digas a ti mismo: «Yo sé que tendría que hacer eso o aquello y no lo hago, pero ya me llegará el momento». Esto es un gran error. Es toda tuya, tanto la procastinación en sí como la incomodidad que ésta te produce.

Y produce esta incomodidad porque sabes que es algo que tienes que hacer, pero nunca lo priorizas, nunca le damos importancia a esa tarea, siempre hay otras más importantes, pero el ver la ropa amontonado o el estar pendiente de esa tarea que tienes que hacer y/o terminar nos produce incomodidad, nos produce malestar prolongado en el tiempo.

La inercia como estrategia para vivir

He aquí una frase que puede lograr mantenerte inerte en tus momentos presentes: «Esperaré y mejorarán las cosas».

Para algunos esta actitud se convierte en una forma de vida, siempre están procastinando algo que harán en un día que nunca ha de llegar.

Miremos más de cerca este comportamiento dilatorio y veamos cómo eliminarlo tomando algunas resoluciones bastante simples. Ésta es uno de los errores que puedes limpiar con mucho “trabajo mental”, ya que es una posición que tú mismo te has creado, sin ninguno de los refuerzos culturales que son como el sello de tantos otros errores.

Este trabajo mental nos referimos a la terapia psicológica que aplicamos para terminar con la procastinación, centrada en la fuerza mental, en los pensamientos intrusivos y en crear hábitos saludables y nuevas rutinas ,entre otras cosas.

Cómo terminar con la procastinación | Investe Psicólogos
Cómo terminar con la procastinación

¿Cómo funciona la procrastinación?

Tú sabes que hay ciertas cosas que quieres hacer, no porque otros te lo hayan ordenado, sino porque las has elegido deliberadamente.

Sin embargo, muchas de ellas se quedan sin hacer Es un sistema muy útil que funciona más o menos así.

Yo sé que debo hacer aquello, pero en realidad tengo miedo de hacerlo mal, o que no me gustará hacerlo. Entonces me digo a mí mismo que lo haré en el futuro, y así no tengo que admitirme a mí mismo que no lo voy a hacer.

Es posible demorar las cosas hasta un punto, y luego terminar el trabajo justo antes de la última fecha posible. Esta es también una forma muy común de autoengaño.

 Si te permites a ti mismo un tiempo mínimo absoluto para hacer un trabajo, podrás justificar los resultados mediocres o inferiores, diciéndote: «Simplemente no tuve tiempo suficiente». Pero sí tienes tiempo suficiente. Sabes muy bien que la gente ocupada siempre logra hacer las cosas. Pero si te pasas el tiempo quejándote de lo mucho que tienes que hacer (postergando), no tendrás momentos presentes para hacerlo.

¿Qué técnicas puedo utilizar para deshacerme de este comportamiento?

  1. Tomar la decisión de vivir de momento a momento: cinco minutos a la vez. En vez de pensar en trabajos que se harán «a la larga», piensa en el momento actual y trata de pasar un período de cinco minutos haciendo 1.
  2. Ponte a hacer algo que has estado postergando: Empieza a escribir una carta o un libro. Te darás cuenta de que muchas de tus postergaciones fueron innecesarias ya que lo más probable es que encuentres que el trabajo que estabas postergando en realidad es muy agradable de hacer y lo estás disfrutando.
  3. Pregúntate a ti mismo: «¿Qué es lo peor que me podría pasar si hiciera lo que estoy postergando ahora?». La contestación es por lo general tan insignificante que muy posiblemente te dará un espaldarazo que te incitará a la acción.
  4. Date a ti mismo un tiempo específico (digamos los miércoles de 10 a 10.15 de la noche) que dedicarás exclusivamente a la tarea que has estado postergando.

Si quieres que el mundo cambie, no te límites a lamentarte. Haz algo.

En vez de desperdiciar tus momentos presentes en todo tipo de ansiedades inmovilizantes respecto a lo que estás postergando, hazte cargo de esta odiosa zona errónea y vive ahora. Sé un hacedor, no una persona que únicamente desea, espera o critica.

El equipo de INVESTE dispone de profesionales psicólogos para el tratamiento de este tipo de problemáticas. No dudes en ponerte en contacto con nosotros si te sientes identificado o tienes un familiar o conocido con este problema.  

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