Intento de suicidio

El intento de suicidio se ha disparado estos últimos años, sobre todo en jóvenes entre 15 y 25 años. A raíz de la pandemia, una de las consecuencias que nos ha dejado es esta.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el acto suicida como toda acción por la que una persona se causa a sí mismo un daño, con independencia del grado de intención y de que conozcamos o no los verdaderos motivos, y el suicidio como la muerte que resulta de un acto suicida.

Distinguimos varios conceptos:

• Ideación suicida: deseos, pensamientos y planes para cometer un acto suicida.

Conductas suicidas:

Intento de suicidio: acto voluntario realizado por la persona con el fin de producirse la muerte, pero sin llegar a conseguirlo.

Suicidio consumado: acto de matarse de un modo consciente, considerando a la muerte como un medio o como un fin.

Parasuicidio: conducta autolesiva, no mortal, realizada por el individuo y en la que no es esencial la intencionalidad u orientación hacia la muerte.

Si tú o algún familiar o amigo cercano habéis tenido un intento de suicidio…

Es muy posible que te sientas o se sienta exhausto, muy enfadado, frustrado  y avergonzado. Es normal, porque las reacciones de las otras personas, el ingreso en el hospital u otro centro privado  son abrumadoras.

Sin embargo, debes tener muy claro que es posible recuperarse, superar estos sentimientos y tener una vida satisfactoria y sana, en la que no tengan cabida los pensamientos suicidas o que aprendas a gestionarlos y a vivir con ellos manteniéndote seguro.

Intento de suicidio

¿Qué hacer después de un intento de suicidio?

Una vez haya pasado este momento tan difícil y complicado, es importante que tengas en cuenta los siguientes pasos.

 A continuación exponemos unas recomendaciones que te pueden ayudar a no volver a caer en una ideación o conducta suicida.

  1. Pedir información sobre lo que ha ocurrido, los efectos y el tratamiento recibido. En muchas ocasiones puede que no seas consciente de lo que has hecho, del peligro que ha tenido esa conducta suicida, simplemente te has dejado llevar por la frustración y malestar del momento.
  2. Buscar a profesional de salud mental que lleve un seguimiento continuo. Encuentra a un psicólogo que te ayude a gestionar tus problemas y te de herramientas para prevenir otras conductas suicidas.
  3. Crear un plan de seguridad. La finalidad de este plan es reducir el riesgo de un futuro intento de suicidio. Lo mejor sería que lo redactes para que lo tengas a mano cuando lo necesites. Esto lo puedes hacer tu solo, con ayuda de algún familiar/ amigo o con tu psicólogo. Debes ser sincero contigo mismo para que se adapte lo mejor posible a tus necesidades, y aunque el plan de cada persona sea diferente.
  4. Tener un aliado. Esta es una parte clave del proceso de recuperación. Una persona en quien confíes y con quien puedas ser sincero, sobre todo si vuelves a tener pensamientos suicidas. Incluso, tener más de un aliado puede ser de gran ayuda. Si mantienes informado a tu aliado sobre tus pensamientos, deseos y sentimientos, él puede ayudarte en tu recuperación y a prevenir otro intento de suicidio. Es muy importante que seas sincero con tu aliado. No te preocupes si no tienes a ningún familiar o amigo que pueda ser tu aliado, un psicólogo siempre será tu mejor aliado.
  5. Tirar todas las cosas que puedan resultar peligrosos para ti. Tu aliado puede colaborar en esto y ser él quien guarde estos objetos. Por ejemplo, si estás tomando medicamentos, quédate con los necesarios para unos días y que tu aliado guarde el resto. Si te has autolesionado, que tu aliado te quite ese objeto y únicamente te lo facilite cuando de verdad lo necesitas.
  6. Desarrollar una rutina. Establecer un horario para las comidas y las horas de sueño, hacer que tus actividades diarias sean regulares. Puede que durante tu proceso de recuperación, tu entorno no te motive y te parezca desolador, pero llevar a cabo una rutina te puede favorecer a volver a ver la vida de una forma agradable y gratificante.
  7. Dedicar tiempo a hobbies  e intereses. Ésta es una buena manera de ayudarte a enfrentar los momentos difíciles, mejor aún si los compartes y practicas con más personas. Es muy importante realizar actividades que en el pasado te resultaran satisfactorias, porque si tus pensamientos negativos regresan, puedes recurrir a ellas para sentirte cómodo.

A vivir

Poco a poco, te irás recuperando. Si sigues estos consejos y sobre todo con mucha ayuda profesional, podrás aprender a gestionar tus emociones desagradables y tus pensamientos que te llevan a realizar los intentos de suicidio.

No estás solo, ponte en contacto con nuestro equipo de profesiones de Investe y te ayudaremos a seguir adelante y a prevenir estas conductas suicidas.

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