Personas perfeccionistas

Las personas perfeccionistas creen que todo debe hacerse a la perfección. Para ellas la sola idea de realizar un trabajo imperfecto las sume en un estado de gran tensión y nerviosismo.

No conciben la posibilidad de cometer errores porque creen que un único error es suficiente para desmoronar el sentido de sus vidas, Interpretan los errores como un fracaso y no como una posibilidad para aprender y superarse a sí mismas.

 Sus éxitos no las satisfacen porque siempre encuentran algún defecto en sus logros, de ahí que la vida les proporcione tan pocas satisfacciones y sean tan propensas a la depresiones.

¿Cuál es la productividad de las personas perfeccionistas?

Su nivel de productividad no está en consonancia con su nivel de esfuerzo, ya que pierden gran parte de su tiempo en cuidar todo tipo de detalles.

Suelen declinar llevar a cabo actividades que desconocen porque teme fracasar en ellas, de modo que siempre realizan aquellas actividades que ya dominan. Su problema radica en que parte de unas expectativas excesivamente inalcanzables.

Personas perfeccionistas
Personas perfeccionistas

Para superar su adicción a la perfección deben readecuar sus patrones perfeccionistas a una escala humana.

¿Y si cambiamos y optamos por un término medio?

La búsqueda de la perfección es una vía directa hacia la frustración. Generalmente, las personas adictas a la perfección creen que a mayor perfección se corresponde mayor felicidad.

Por el contrario, rechazan frontalmente la idea de permanecer en el término medio. Para ellas esto no equivale a una toma de posición moderada ante la vida, de recibir alegremente lo que ésta nos ofrece, sino a la peor de las posturas.

Buscar un lugar cómodo en el término medio no es, como pensaría un adicto a la perfección, la actitud esperable en los seres mediocres. Al contrario, es una postura inteligente y que denota una profunda comprensión de la naturaleza humana. Situarse en el término medio significa aceptar que la vida está llena de pequeñas imperfecciones, y que no por ello merece menos la pena vivirla.

El ser humano puede optar por tres caminos diferentes:

  1. Vía de confrontación: Es la que escogen las personas perfeccionistas, las cuales, en lugar de adaptarse a la realidad, se empeñan en que la realidad se adapte a ellas, a su modelo ideal y personal.
  2. Vía de resignación: Está muy relacionada con la anterior. Las personas perfeccionistas interpretan la posición del término medio como una postura de resignación. Confunden los términos de conformidad y resignación, de ahí que quedarse en el punto medio les parezca una idea abominable.
  3. Vía de conformidad: La conformidad no es resignación, sino una postura abierta, receptiva, tolerante y positiva ante la vida.

En resumen…

La perfección es un concepto que sólo tiene cabida en el ámbito de las ideas, pero no en el de la realidad.

Sin embargo, la perfección es una opción mucho más atractiva exteriormente que el término medio. Pero, es este último el que ofrece un número infinitamente mayor de satisfacciones a los individuos que se deciden por él.

Yo te animo a que pruebes qué se siente cuando se vive en este punto del camino. Puede que tú todavía estés pensando que las medias tintas son aburridas y propias de las personas grises, pero quisiera recordarte una vez más que la perfección es una hipótesis falsa, una falacia. ¿Por qué no la probamos?

Deshazte del perfeccionismo, date cuenta que eres un ser humano y nadie es perfecto.

El equipo de INVESTE dispone de profesionales para el tratamiento de este tipo de problemáticas. No dudes en ponerte en contacto con nosotros si te sientes identificado o tienes un familiar o conocido con este problema.  

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