COMO MEJORAR LA CALIDAD DEL SUEÑO DE NUESTROS HIJOS.

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COMO MEJORAR LA CALIDAD DEL SUEÑO DE NUESTROS HIJOS.

El sueño de mala calidad puede afectar al desarrollo emocional, social, cognitivo y físico de los niños.  Los  padres dedicamos parte de nuestro tiempo a enseñar a nuestros hijos hábitos de higiene personal, es por eso que no debería resultarnos extraño el término “higiene del sueño”, si consideramos oportuno enseñar a nuestros hijos a ducharse o lavarse los dientes, también debemos enseñarles pautas que favorezcan el sueño, de forma que este tiempo de descanso sea óptimo. 

La base de un buen desarrollo es adquirir buenos hábitos, la mayoría de niños sufren alteraciones del sueño que pueden llegar a ser perjudiciales; insomnio, pesadillas, imposibilidad de dormirse solos….es por esto que es importante controlar no solo las horas de sueño, también la calidad del mismo.

¿Por qué es importante la calidad del sueño?

La calidad del sueño es importante por muchas razones, la principal es que puede derivar en trastornos del sueño. En concreto, en edades tempranas debemos dar especial importancia al sueño por las siguientes razones:

  • Durante el sueño se fijan conocimientos. Lo aprendido y estudiado se asienta durante el sueño, es por esto que los trastornos del sueño pueden provocar problemas en el rendimiento escolar.
  • Se reduce el nivel de ansiedad. No dormir bien empeora el humor, aumenta los enfados y eleva la ansiedad y el estrés. En los niños puede provocar que bajen las defensas, que se encuentren más irritables, que estén más inquietos o que lloren con más facilidad.
  • Problemas de crecimiento. La hormona del crecimiento se segrega sobre todo en las primeras horas de sueño. Es por esto que, problemas de sueño pueden alterar el crecimiento.
  • En edad escolar, puede ocasionar fracaso escolar.

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¿Cómo podemos mejorar la calidad del sueño de nuestros hijos?

Para facilitar y optimizar el sueño de nuestros hijos debemos trabajar lo que llamamos “higiene del sueño”.  La higiene del sueño es el control de factores ambientales y conductuales que preceden al sueño. Para lograr este control debemos tener en cuenta algunas pautas que facilitarán la optimización del tiempo que dedican nuestros hijos al sueño.

  • En bebés, es esencial establecer rutinas con horarios. Un baño antes de dormir le ayudará a relajarse. Además, es adecuado ir creando hábitos de sueño, por ejemplo, dejar que se duerman solos en su cuna. Los niños son capaces de dormir solos sin necesidad de mecerlos o cantarles, el principal problema lo ponemos nosotros, los padres, que  en muchos casos,  nos sentimos culpables e inseguros y transmitimos esa inseguridad a los hijos. Estas situaciones generan dependencia emocional de la persona cuidadora que se suele prolongar hasta edades más avanzadas.
  • Crear un espacio con un ambiente silencioso, tranquilo, oscuro, con colores relajantes y con temperatura agradable que permita al niño vincular ese momento al tiempo de descanso.
  • Crear horarios y rutinas similares para los diferentes días de la semana, incluidos los fines de semana. En este caso debemos tener en cuenta algunas cosas como la edad del niño o si estamos en época escolar o estival. Es importante crear y repetir diariamente las rutinas previas a irse a la cama, de este modo lanzamos señales a nuestro cerebro para que sepa que nos estamos preparando para ir a dormir.
  • No dejar a los niños tomar bebidas estimulantes como chocolate o coca cola, sobre todo cuando la hora de dormir esta cerca.
  • ¿Siesta si o siesta no? Es recomendable mantener la siesta de después de comer hasta los 4-5 años, controlando siempre que su duración no sea excesiva.
  • La actividad física es imprescindible para niños y adultos, pero es recomendable no hacer actividad física antes de ir a dormir porque activa el organismo, sobre todo si existen dificultades para conciliar el sueño.
  • Utilizar la cama únicamente para dormir, los niños (y los adultos) tienen tendencia a recostarse en la cama a jugar, ver la tele, leer, comer, estar con el móvil, con la tablet… es totalmente inadecuado realizar tareas que impliquen actividad mental en la cama. Con esto, parece innecesario añadir que la televisión no debe estar en la habitación. En niños con edades más avanzadas, el móvil, la tablet o la televisión dentro de la habitación es una de las causas de insomnio.

 

 

Si nos  paramos un segundo a pensar, nos daremos cuenta de la cantidad de errores que cometemos a la hora de dormir para cuidar la calidad de nuestro sueño, con todo esto no es de esperar que tanto niños como adultos tenga, en algún momento de su vida, problemas o dificultades del sueño. Para evitar que nuestros hijos caigan en estos malos hábitos, debemos dar  al sueño la misma importancia que prestamos a otras necesidades de los niños. No es solo dormir, es descasar, reponer  y restaurar el organismo para afrontan cada nuevo día.