SONAMBULISMO EN NIÑOS Y ADOLESCENTES. Tratamiento psicológico y pautas para los padres.

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SONAMBULISMO EN NIÑOS Y ADOLESCENTES. Tratamiento psicológico y pautas para los padres.

El sonambulismo es la repetición automática de conductas aprendidas durante los periodos de vigilia, es decir, durante el sueño. La persona está profundamente dormida cuando sucede el episodio. El episodio de sonambulismo tiene lugar después de dormir 3-4 horas o antes, siempre sucede en el periodo de transición de las fases 3 y 4 del sueño a las fases de sueño ligero no REM.

Es un trastorno del sueño muy común en niños en edad escolar, rara vez antes de los 5 años. La mayoría de sonámbulos lo son entre los 10 y 14 años, y a partir de esa edad normalmente el trastorno disminuye, desapareciendo finalmente, aunque en la la vida adulta continúa afectando aproximadamente a un 2 % de personas.

Durante los episodios de sonambulismo, el niño o el adolescente se levanta de la cama y camina sin ser completamente consciente de lo que le rodea. Las acciones que puede llegar a realizar varían desde sentarse dormido en la cama hasta caminar y correr muy agitado. El menor sonámbulo también puede realizar tareas complejas como abrir puertas cerradas con llave, sacar alimentos de la nevera y comer, bajar las escaleras, salir de casa e incluso hacer cosas más extrañas como orinar dentro de un armario. Durante los episodios, mantiene los ojos abiertos y puede murmurar o dar respuestas ininteligibles o carentes de significado.

Es difícil despertarle y raramente recuerda lo sucedido al día siguiente. Hay que tener en cuenta que la persona sonámbula nunca reproduce una conducta que no haya hecho previamente.

A día de hoy está confirmado que este trastorno del sueño es hereditario. Entre un 70 a 80% de los sonámbulos tienen familiares que han presentado algún trastorno del sueño a lo largo de su vida.

CAUSAS DEL SONAMBULISMO

 No se conoce con exactitud la causa, aunque se sabe que es mucho más frecuente en niños que en adultos y en aquellos niños con antecedentes familiares. Los siguientes factores, entre otros, pueden desencadenar episodios de sonambulismo:

  • Sueño insuficiente.
  • Horarios de sueño irregulares.
  • Ansiedad.
  • Fatiga.
  • Otros trastornos del sueño, como el síndrome de apnea/hipopnea, terrores nocturnos, somniloquia.
  • Fiebre u otra enfermedad.
  • Algunos fármacos.
  • Dormir con la vejiga llena.
  • Estrés.

 

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¿QUÉ PUEDEN HACER LOS PADRES? 

Para disminuir el riesgo de que el niño o el adolescente sufra un episodio de sonambulismo los padres deben tomar las siguientes medidas:

  • El niño o el adolescente debe dormir las horas suficientes.
  • No se deben suprimir las siestas si las hacen habitualmente (en los más pequeños).
  • Se deben mantener horarios de sueño regulares.
  • Hay que evitar que tome cafeína antes de irse a dormir.
  • Es aconsejable que no beba demasiado durante la noche, y debe orinar antes de acostarse.
  • Establecer una rutina relajante antes de la hora de acostarse.
  • En adolescentes, evitar el consumo de alcohol las horas antes de dormir.

 

Cuando el niño está sufriendo un episodio, los padres deben intentar:

  • No despertarlo, porque puede provocar que se agite aún más.
  • Intentar  conducir al niño o al adolescente de vuelta a la cama hablándole con un tono calmado y relajado.
  • Si el niño o el adolescente se enfada o molesta al intentar que vuelva a la cama, dejar que el episodio transcurra, evitando únicamente que el niño o el adolescente se haga daño.
  • No es conveniente discutir acerca del episodio al día siguiente, ya que podemos preocupar al niño y provocar que se resista a acostarse.

 

Si se producen actuaciones potencialmente peligrosas durante el episodio de sonambulismo, los padres pueden tomar las siguientes medidas para aumentar la seguridad y evitar que el niño o el adolescente se lesione o lesionen a otras personas.

  • Cerrar con seguro puertas y ventanas, con mecanismos que no utilicen habitualmente los niños o adolescentes, y no sólo en su habitación, sino también en el resto de la casa.
  • Mantener los objetos peligrosos fuera de su alcance (cuchillos, tijeras, cristales…).
  • Esconder las llaves de los vehículos familiares (coche, moto..).
  • Retirar de alrededor de la cama los objetos afilados o que puedan romperse.
  • No dejar trastos en las escaleras o en el suelo para prevenir que se tropiece.
  • Se pueden colocar alarmas o campanillas en la puerta de la habitación del menor que alerten a los padres si éste sale de la habitación.
  • Evitar que el niño duerma en literas o camas altas.

 

TRATAMIENTO PSICOLÓGICO 

En casos de sonambulismo agresivo, que sobre todo se suele dar en los adolescentes y jóvenes, si los episodios se repiten, es aconsejable ponerse en manos de un especialista en trastornos del sueño, ya que puede trastocar la convivencia nocturna en casa y puede llegar a ser peligroso y dañino para el adolescente o sus familiares.

Por otro lado, hay estudios que indican que alrededor del 24% de los sonámbulos se lastiman. En estos casos si se repiten con cierta frecuencia los episodios de sonambulismo, también se debe realizar una valoración psicológica del niño o del adolescente.

Así el tratamiento psicológico que realizamos en Investe Psicólogos está basado por un lado en la reestructuración de los hábitos de sueño del niño o del adolescente, y por otro lado, en disminuir los factores de estrés que pueden estar actuando como disparadores del sonambulismo con el fin de ayudar al niño o al adolescente a manejar la ansiedad y el miedo que le produce sentir que puede perder el control de su propio cuerpo.