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La autoestima en la adolescencia es clave para el bienestar psicológico de los adolescentes. El adolescente con una buena autoestima actúa de forma independiente, aprende más eficazmente, es autosuficiente, su trabajo resulta más productivo, afronta los nuevos retos con entusiasmo y estará orgulloso de sus logros. Además, desarrolla relaciones más gratificantes, demostrando amplitud en sus sentimientos y emociones, tolerando bien la frustración y posee mayor conciencia del rumbo de su vida.
La familia es el principal contexto de desarrollo humano y las relaciones que se establecen  son determinantes del bienestar de sus miembros. Así, la familia es es un verdadero sistema formado por personas que interactúan entre sí y que están sometidos a procesos de cambio y evolución. Cuando llega la adolescencia de los hijos y las hijas se produce uno de los momentos de transición más importantes del ciclo familiar y para llegar a entenderlo, se debe tener en cuenta que este periodo esta lleno de transformaciones en la vida de los adolescentes y normalmente también se producen vaivenes para sus padres.
El lenguaje despectivo de los adolescentes hacia sus padres es bastante usual en los contextos familiares. Son muchos padres los que buscan ayuda para comprender y atajar la causa de los comportamientos extremos dentro de casa y de las palabras soeces y el tono despreciativo e imperativo que utilizan sus hijos hacia ellos, haciendo que se replanteen constantemente su labor como padres.
El trastorno negativista desafiante consiste en un patrón de conductas  hostiles, desafiantes y negativistas por parte del niño o del adolescente dirigidas en la mayoría de las ocasiones hacia sus figuras de autoridad, es decir, hacia sus padres, cuidadores principales o abuelos; dándose antes de los 8 años y no más tarde de la adolescencia.  Los niños con trastorno negativista desafiante son desobedientes, irritables, vengativos y muy difíciles, aunque no son extremadamente agresivos ni suelen violar realmente los derechos de los demás, como ocurre por ejemplo en el Trastorno disocialSe caracterizan principalmente por tener muchas rabietas, mostrar desobediencia y enfados diarios, discutiendo con los adultos cuando algo no les parece bien o no es de su agrado y cuando no quieren cumplir órdenes.